RETROcediendo en el tiempo #138: Need for Speed. Most Wanted (2005)

RETROcediendo en el tiempo #138: Need for Speed. Most Wanted (2005)

Este es el videojuego de carreras por excelencia para mucha de la gente que se crió con la PlayStation 2. Niños y adultos han puesto las manos al volante -algunos literalmente-, han pisado el acelerador y han huido de la policía para lograr pisarle los pies a Razor y demostrarle que no puede hacer con todos y con todo lo que quiera, aún menos con nuestro BMW M3 GTR E46.

 

PlayStation 2 también tuvo sus juegos de oro en 2005. Uno de ellos es Need for Speed Most Wanted, el cual no hay que confundir con el “Most Wanted” que se lanzó en 2012 para PlayStation 3 que fusionaba este primer juego con la saga Burnout. Un buen juego si no fuera porque a la mínima se rompen los coches y te persigue la policía, pero es igual de disfrutable -sobretodo si encuentras una explanada de hierba o una plaza grande y te pones a hacer “donuts”-.

Además de llegar a la consola de Sony y de Microsoft, también llegó a la casa de Nintendo. Sumado a Nintendo Gamecube y Game Boy Advance, fue lanzado para Nintendo DS, juego que a mí personalmente no me gusta mucho. Es como una versión MUY capada. Y, sorprendentemente, ambas versiones apenas tienen bugs que se puedan encontrar a pesar de pertenecer a Electronic Arts, que es la compañía distribuidora, y EA Black Box es la empresa desarrolladora. Entonces EA hacía los juegos más pulidos. Creo que tanta libertad con DLCs y parches les ha relajado mucho y por eso ahora sus juegos tienen tantísimos bugs…

Un año después, en 2006, lanzaron Need for Speed Carbono -también para PlayStation 2-, que es la secuela de Most Wanted. Dato que acabo de conocer según estoy escribiendo esto. Los títulos de la saga Need for Speed son muy disfrutables si en lugar de jugar con mando o teclado -sí, también se publicó para PC-, jugáis con un volante compatible con la consola y si tiene pedales, ¡aún mejor! Pero no me hago responsable de los choques que tendréis hasta que aprendáis a manejarlo de esa manera.

No son los mejores gráficos (actualmente), pero las cinemáticas están bien apañadas.

Imagino que la gran mayoría de los que me estáis leyendo conocéis la saga de películas Fast and Furious (A todo gas en España y Rápido y furioso en Latinoamérica). Durante una conferencia de prensa EA Black Box reveló que el protagonista que manejamos detrás del volante está inspirado en Brian O’Conner, interpretado en la gran pantalla por Paul Walker. De hecho, el largometraje está mencionado en los créditos, parte del juego que todos nos saltamos y nos perdemos estos easter eggs por prisas. Yo también pecaba de ello hasta que vi todo lo que me estaba perdiendo. 😉 

Recién llegados a Rockport desde Palmont City disfrutando de nuestro BMW M3 GTR E46 una chica llamada Mía nos desafía a una carrera en los muelles. Este es nuestro primero contacto con las carreras, el cual se ve interrumpido por el policía Cross que demuestra claramente que nos tiene enfilados y quiere encerrarnos en prisión. Por suerte, somos salvados por la campana por una llamada de urgencia que deben atender y seguimos nuestra marcha. Días después en una carrera que un tipo llamado Razor, que no estaba nada contento de que participáramos, nos gana en una carrera que estaba saboteada. Sin embargo, haber perdido la carrera callejera significaba perder nuestro coche que se lo lleva el ganador, Razor. Mía es quien nos avisa del sabotaje, así que entre sus contactos y nuestra habilidad conseguimos un coche de segunda mano con el dinero que nos queda y poco a poco iremos enfrentándonos a todos los miembros de la Blacklist hasta llegar a Razor que, gracias a nuestro coche, ha llegado a primera posición de quince.

Para conseguir que los miembros de la Blacklist estén interesados en correr contra nosotros necesitamos cumplir tres requisitos: X carreras ganadas, X hitos conseguidos y una cantidad concreta de bolsa de la policía. Para participar en carreras podemos buscarlas en el mundo abierto o seleccionarlas directamente desde el menú de la Blacklist que tenemos en nuestro móvil. Desde este menú también podemos consultar cuánto necesitamos exactamente para enfrentarnos al corredor, los hitos que están disponibles para conseguir y puntos concretos para conseguir bolsa, en caso de que no encontremos a ningún policía por las calles.

Debemos ir con cuidado a la hora de ir a por la policía, ya que dependiendo del nivel de búsqueda que tengamos (representado con una llama y barritas alrededor del minimapa), serán más sencillos de despistar o más duros de vencer. Por ejemplo, en el nivel 3 nos envían todoterrenos Rhino que embisten fuerte -como un rinoceronte- y al nivel 4 ya aparecen helicópteros. Para bajar el nivel podemos modificar el coche estéticamente o, si tenemos más de un coche en nuestro refugio, dejarlo descansar y conducir otro para que los policías “se olviden de él”.

Cuando nos persigan, los iconos del mapa cambiarán y sólo veremos unos triángulos invertidos que representan puntos que podemos romper o explotar para deshacernos de algunos policías y círculos azules cuando les evadamos que son lugares en que la barra de evasión se llena más rápido.

Los polígonos y las ruedas pueden ser compatibles 😛

Cuando no estamos siendo perseguidos, en el mapa podemos ver dos tipos de iconos: las carreras y los recintos. Las carreras se representan con banderas de colores. También veremos iconos iguales a los del wifi que son radares (completan hitos o solo nos dan dinero, según). Todo lo que completemos nos da dinero, por cierto. Los recintos son: la casa verde representa el refugio,  la casa amarilla la tienda de piezas y el chatarrero y la casa azul es el concesionario. Según vamos subiendo en la Blacklist, iremos desbloqueando coches para comprar y componentes para mejorar nuestra velocidad, aceleración y manejo, además de piezas estéticas.

Cuando vencemos a un corredor de la Blacklist en las dos carreras que nos obligan a hacer nos dan seis opciones a elegir, de las cuales solo podemos elegir dos. Las tres primeras, que se representan con un interrogante, pueden contener el coche del corredor, cartas de la cárcel, mejoras o dinero. Yo siempre elijo una carta de interrogante y la carta de prestaciones. Los temas visuales me dan un poco igual, mientras el coche tenga más potencial con las piezas que le puedas poner. Mejoras, por cierto que se recomienda para el coche o los coches que vayas a usar más hacia el final del juego porque son de uso único. Se diferencian porque las normales están en un menú naranja y cuando son esas mejoras ganadas que las guarda el chatarrero, el menú cambia a azul.

Mis conclusiones

Como dice la famosa expresión: “la venganza es un plato que se sirve frío”. La venganza no es algo que valga la pena llevar a cabo, ya que suele conllevar más repercusiones que desafíos y el tiempo ya pone a cada uno en su lugar. Sin embargo, es verdad que necesitamos luchar para recuperar lo que nos han arrebatado. En estas situaciones es mejor pensar todo detenidamente y elaborar bien nuestra estrategia para no meter la pata y conseguir nuestro objetivo. Es por esto que se dice que se sirve frío. También pensad que se consigue más progreso y éxito en algo que vamos haciendo poco a poco y con constancia que algo que queremos tenerlo ya y dedicamos el mínimo tiempo.

Por último, dadle una oportunidad a la banda sonora que se escucha por la radio. Aunque esté censurada (palabras explícitas), tiene canciones muy buenas. Y ¿quién sabe? Quizá descubráis algún grupo «nuevo» que os guste.

Laura Ginestar
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