Análisis: Silt, aventura bajo el mar

Análisis: Silt, aventura bajo el mar

Descubre misterios olvidados explorando peligrosas aguas y aprovecha tu poder para poseer criaturas marinas y aventurarte en las más oscuras profundidades.

 

Silt es el primer juego de Spiral Circus (distribuido por Fireshine Games), un estudio independiente situado en Bristol formado por dos personas: el artista Tom Mead y el biólogo Dom Clarke. Veamos que tal su opera prima.

En las profundidades moran goliats,

bajo las olas y la espuma del mar.

Dales caza para sus ojos coger,

pues es en ellos donde yace su poder.

Una gran máquina aguarda en lo profundo.

Despiértala para sellar tu futuro.

EL PRINCIPIO

Ese es el escueto mensaje que leeremos al iniciar la partida, nada más, con esto y las mínimas «ayudas» para saber los controles nos adentramos en esta aventura subacuática de puzles. Pero que no os lleve a engaño, este argumento tan «simple» encierra un precioso juego en el que nuestro objetivo será conseguir los ojos de los goliats para activar una extraña máquina que mora en las profundidas marinas.

Resuelve puzles disfrutando de preciosos fondos marinos

Nada más comenzar la partida, aparecemos en el fondo del mar, y vemos que nuestro protagonista es un buzo, el cual está atado a una cadena de la que no se puede soltar. Aquí ya empezamos a ver el diseño gráfico del juego, no veremos millones de colores con texturas super realistas, veremos unos gráficos en blanco y negro muy al estilo Limbo, acompañados de unos efectos sonoros que emulan el fondo del mar de una manera convincente y opresiva, sin músicas que empañen esa sensación.

“SILT ofrece una experiencia verdaderamente única para los fans de los juegos de aventura y rompecabezas»

Sarah Hoeksma, directora de marketing de Fireshine Games.

Y ya está, nos dicen que podemos poseer criaturas y por allí va nadando un pez, veamos que pasa. Al poseerlo manejamos al pez y podemos hacer uso de sus habilidades, en este caso unos dientes ideales para cortar esa dichosa cadena que nos tiene atrapados. Y eso es todo, ni más ni menos, el juego consiste en pasar cada pantalla utilizando y combinando las diferentes habilidades que poseen las criaturas a las que poseemos, pero no esperéis más ayudas de cómo o qué hace cada una, no, tendréis que probar, buscar e incialmente morir, hasta que sepáis que hace cada criatura que habita este precioso, y tétrico a la vez, fondo marino.

Además de la habilidad de poseer, nuestro protagonista puede nadar más deprisa o encender una lintera, no necesitarás más para disfrutar de esta aventura llena de ingeniosos puzzles. Unos controles sencillos y claros, sin complicaciones ni extrañas combinaciones de botones.

Derrota goliats para conseguir sus poderes ¿podrás con todos?

El objetivo es conseguir arrebatarles los ojos a los goliats para conseguir su poder y activar la extraña máquina de la que hablé al principio, y para ello deberemos ir resolviendo los diferentes puzles que encontraremos prácticamente en todas y cada una de las pantallas que componen Silt.

La curva de dificultad está muy bien medida siendo una delicia ir resolviendo las situaciones que nos plantea el juego gracias a nuestro ingenio y curiosidad por probar y averiguar que hace cada cosa con qué, sin ayudas del juego, solo nuestras neuronas, porque no esperes que si te atascas salga un mensajito diciéndote que tienes que hacer o como hacerlo, o lo resuelves tú o te quedarás errando en el fondo marino para toda la eternidad, algo que, al menos a mi, me parece genial ya que hoy en día nos lo dan todo masticado y enseguida te dan pistas o ayudas para evitar la frustación del jugador.

APARTADO TÉCNICO

En cuanto a gráficos nada que objetar, al contrario, me parece un juego que a pesar de ser en blanco y negro tiene unos gráficos preciosos, Tom Mead ha conseguido que nos sintamos en el fondo del mar, sin necesidad de gráficos super realistas con millones de colores. Desde las criaturas marinas, los fondos rocosos, hasta los diferentes goliats y sus extraños diseños, sin olvidarnos de las maravillosas e inquietantes edificaciones y máquinas que encontraremos en algunas de ellas, o las estatuas que habitan en las ¿bibliotecas? donde depositaremos el poder de los goliats que derrotemos.

Sin olvidarnos de los trabajados fondos, donde tienen que estarlo, o de la «simpleza» del fondo marino, que gracias a sus efectos de luces harán que nos sintamos en el fondo del mar, solos y desvalidos. En definitiva, el juego es una obra de arte en movimiento, que juega con la monocromía y las luces de manera magistral, creando una ambientación magnífica.

“Nuestro objetivo era crear una atmósfera única y profunda para un jugador, y esperamos que los jugadores disfruten el viaje al abismo”.
Dom Clarke, programador.

Además las animaciones, tanto del buzo protagonista como de las criaturas marinas, están muy bien conseguidas, siendo muy suaves y orgánicas, ayudando todavía más a creernos que estamos en el fondo del mar.

Y claro, todo este apartado gráfico no podía crear estas sensaciones sin el sonoro. Prácticamente no hay música, solo alguna de vez en cuando cuando resolvemos un puzle, pero tampoco la necesita. Los efectos del fondo marino, ese sonido que se oye aunque haya silencio, la respiración y los sonidos al nadar del buzo, todo está muy bien plasmado y realmente te hará sentir que estás en el fondo del mar.

Extrañas estatuas vigilan los templos/bibliotecas donde depositaremos el poder de los goliats

LO MEJOR

Si habéis llegado hasta aquí, os habréis dado cuenta que este juego me ha maravillado en cuanto a ambientación, gráficos y sonido. Es una maravilla contemplar todos y cada uno de los diseños de Tom Mead, los cuales podremos disfrutar mientras jugamos porque el juego te deja tiempo para pensar tranquilamente, yo diría que te anima a ello.

Además, una vez que superas ese estado de desamparo con el que empiezas a jugar y te pones a probar e investigar, te das cuenta que es un juego relajante, que activa tu mente y que te atrapa sin darte cuenta haciendo que siempre quieras ver un poco más antes de dejar de jugar.

Y lo bueno que tiene es que si tenéis poco tiempo para disfrutarlo no importa, la partida se guardará justo en el punto donde lo dejastéis, siendo ideal para esos cortos espacios de tiempo que tenemos a veces para jugar, sin agobios, sin sesiones maratonianas. Eso sí, no podéis dejar un puzle a medias, pero no es un gran escollo porque no son excesivamente largos, y una vez sabes que hacer no es problema repetirlo hasta llegar al momento en donde tuvimos que dejar de jugar.

En resumen un juego bonito, adictivo y relajante sin necesidad de ir pegando tiros o saltando de plataforma en plataforma, únicamente usando nuestro intelecto.

LO PEOR

En este apartado poca cosa que contar realmente, aunque algo podemos encontrar, al menos en mi opinión.

En cuanto al argumento, creo que se queda corto en cuanto a contarnos más de para qué hacemos lo que hacemos, y como hemos llegado a este punto, hay demasiados «flecos sueltos». La única explicación que da el juego es el pequeño texto que he escrito al principio, nada más.

Además, durante el juego encontraremos a varios buzos que están ¿muertos? ¿poseídos? que yacen inertes a los cuales podemos, mediante la acción de poseer, extraer algo de sus cuerpos como hacemos cuando derrotamos a los goliats, pero no sabemos ni que es  ni lo que hace, ni si es necesario para completar el juego o no. Quizás deberían haber aclarado un poco más la historia, pero quien sabe, puede que haya segunda parte y nos aclaren más cosas, ojalá.

Y el otro gran escollo que tiene se debe al estilo de juego que es. Una vez que sabes como pasar las pantallas y resolver los puzles, el juego es corto, quedando en menos de una hora y media de duración. Que para ser un juego de este estilo no está mal, y hasta que descubres como pasarlo la duración es mayor, pero puede que añadir algún nivel más no hubiera estado nada mal. Es algo malo porque se te queda corto, pero es bueno, porque la adicción que provoca jugarlo hace que quieras más, gran trabajo de los creadores consiguiendo esto.

Algunas zonas contienen máquinas desconocidas

CONCLUSIÓN

Silt es un excelente juego de puzles, adictivo, entretenido, con una gran ambientación. Un juego donde sus gráficos en blanco y negro son obras de arte que te sorprenden cada vez que llegas a una nueva pantalla. Ideal para gente con poco tiempo para jugar y con ganas de algo relajante, inmersivo y que te estruje las neuronas. Si eres de este tipo de jugadores no te lo puedes perder. Y si eres reacio a este tipo de juegos, dale una oportunidad porque te vas a sorprender.

 

Nombre: SILT

Creador: Spiral Circus

Precio: 14´99€

Descarga:

    

 

 

 

 

TRÁILER

GAMEPLAY COMPLETO
(si no quieres destriparte el juego no lo veas, a menos que estés desesperado en alguna zona)

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