Análisis: Diablo III

Tras muchos meses de espera, por fín Blizzard publicó, el pasado mes de Septiembre, la versión para consola de su esperado Diablo III.

Y qué mejor que este fin de semana, sobretodo para los XBOXeros, que hay Live Gold gratis, para disfrutar de este juego en modo multijugador, la mejor opción para disfrutar plenamente de este juego.

Tras las polémicas de la versión PC, por la casa de subastas, que finalmente van a eliminar, y tener que estar conectado para jugar, incluso en solitario, Blizzard decidió no incluir estas dos opciones en la versión de consola. Además ha añadido un movimiento de esquiva (que se realiza con el stick derecho del pad) que no estaba en la versión PC. También se ha simplificado mucho el sistema de habilidades, abriéndose según subimos de nivel y limitando la interacción a elegir cual equipar en cada momento; al igual que las características de nuestro personaje, las cuales suben automáticamente según la clase que hayamos elegido. Otra novedad es poder jugar de 1 a 4 jugadores, tanto online, como en la misma consola.

El juego en sí no es el más potente gráficamente, ni el que mejor guión tiene, pero posee ese “algo” que te atrae irremediablemente a jugarlo una y otra vez, sobretodo en multi, y jugaremos horas y horas hasta llevar a nuestro personaje a su máximo nivel, o conseguir ese objeto que tanto deseamos.

Escenarios detallados, variedad de enemigos, y muchísimos objetos será lo que nos encontraremos a lo largo de todo el juego. Pero lo mejor, en mi opinión, es la opción multijugador offline. La posibilidad de compartir aventura con tres colegas más en la misma consola, no tiene precio. ¿Recordáis el artículo del IT? Pues imaginad Diablo III y esas situaciones como si fuera un Gaunlet supervitaminado. 

Porque para mí, esto es lo que es Diablo III. En vez de mazmorras cuyo objetivo es encontrar la salida, debemos explorar escenarios tanto exteriores como interiores para cumplir misiones. Centenas de enemigos que eliminar, uso del cuerpo a cuerpo, armas a distancia o magias, todo igual que el título de los 80, pero con el añadido de poder mejorar a nuestro personaje, y la cantidad de objetos que podemos encontrar y equipar en el juego.

Así que ya sabéis, si no queréis jugar al GTA V, si los servidores de éste están a tope y no podéis conectar, aprovechad para jugar a este Diablo III, y si no tenéis la posibilidad de jugar online, llamad a tres colegas, encargad la cena, y a disfrutar de la noche persiguiendo a los demonios que quieren destruir la tierra.

¡No cojas ese arma, la he visto primero! ¡Ayudaaaa, que casi no me queda vida! ¡Dadme una poción, que no me quedaaaaan!

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