RETROcediendo en el tiempo #121: The New Zealand Story (1992)


¿Dónde vas a ver a un pájaro kiwi con zapatillas disparando con un láser el cual tiene un enemigo al que enfrentarse que resulta ser una foca que ha venido desde otro continente? Pues en The New Zealand Story, por supuesto.

 

¡Cuidado! No te ahogues.

Este juego fue desarrollado por Taito en 1988 para máquinas recreativas. Hoy vamos a hablaros de la versión de Sega Master System, publicada en 1992, junto a alguna curiosidad del juego original porque nunca están de más.

A pesar de haber tenido versiones en multitud de plataformas, nunca ha tenido una secuela. Lo más parecido fue el remake para Nintendo DS, The New Zealand Story: Revolution, el cual incluya el juego original más un modo multijugador, el cual consistía en una serie de minijuegos de los que se podía disfrutar en compañía de un amigo que tuviera también el cartucho en cuestión. ¿Os imagináis que lanzan una secuela ahora a estas alturas? No me extrañaría ya que ahora está de moda sacar juegos de sagas olvidadas o de aquellas que solo tienen una entrega por motivos X.

La versión de Master System no tiene ningún truco o curiosidad, así que vamos a hablar de algunas disponibles en la versión arcade, ya tratada anteriormente (pinche aquí):

  • Si en la pantalla de inicio mientras muestran una demo del juego apretamos 3 veces el botón de ataque, aparecerá en la esquina inferior derecha un amigable oso feliz.
  • Puedes jugar al Nivel del Cielo cuando Tiki pierde todas sus vidas a partir del nivel 3-1. Pero solo sucederá si la última vida es perdida por culpa de un proyectil sólido, es decir, flechas, rocas, bombas o lanzas. Si completas este nivel, verás un final alternativo. Incluso existe una salida, más secreta que la verdadera receta del bizcocho que hacía tu abuela, en cada Nivel del Cielo, que permite revivir y volver al juego con una vida.
  • Hay unos portales secretos -no solo en la versión de arcade- que son puertas invisibles en cada nivel que te teletransportan a áreas secretas o te permiten saltarte el nivel. Para que sean visibles y poder entrar en ellas, hay que disparar 5 veces adonde están. Según la versión del juego -y me parece que también cambia entre regiones-, están en ubicaciones diferentes.

↓Niveles del Cielo en la versión arcade↓

Tiki y Tiki -sí, hay dos kiwis con el mismo nombre-, deben ir al rescate de sus amigos y de la novia de uno de ellos. Han sido secuestrados por Wally -¿dónde está Wally?-, una foca leopardo que ha viajado hasta Nueva Zelanda con este único fin. ¿Qué tramará? ¿Será una conspiración? ¿Se me acaba de caer el helado al suelo?

      ¿Pero esto que es? ¿El barco de Bowser?

21 niveles, contando los subniveles, son los que componen la versión de Sega Master System para el juego The New Zealand Story. Es bastante fiel al original de arcade. Por supuesto, cambia en diferentes aspectos, como los gráficos o el sonido. Estamos hablando de una consola de 8 bits. Sin embargo, es una versión muy buena. Visualmente es agradable, la música está bien conseguida, el manejo es fluido… ¿Qué más se puede pedir?

Hablando del manejo, la mecánica es muy “sencilla”. como es costumbre, caminamos -a paso ligero, lo cual se agradece-, disparamos y saltamos. ¡También nadamos! ¿Por qué pongo la palabra sencilla entre comillas? Je, je. Los controles son sencillos, pero los niveles, no tanto. Como os imaginaréis, pertenece al género de plataformas. Muy cucas, por cierto, pero matonas. Sin embargo, esta dificultad nos hace sentir muy bien cuando finalizamos los niveles. Sobretodo, al terminar el juego.

 

Mis conclusiones

Algo que no gusta del juego es la música repetitiva y la dificultad, pues pocas veces no se muere el personaje en los pinchos. No obstante, si lo pones en marcha para que juegue tu hijo o hija, esto le dará igual. Es bonito y está acostumbrado a las repeticiones. ¿Quién no se ha puesto de pequeño su película -o películas- muchas veces hasta saberse el guión de memoria? Yo lo he hecho. Tranquilos, no me voy a poner a cantar. Podéis respirar tranquilos.

Ahora ha llegado el momento de las enseñanzas y las moralejas. Tanto por la dificultad, como por los Niveles del Cielo y los portales secretos, podemos llegar a una conclusión: si uno quiere llegar a un objetivo, encontrará los medios para llegar a él, por muchas trabas que le pongan en el camino. Dicho de otra forma: “el que algo quiere, algo le cuesta” y “querer es poder”. Esos refranes que estamos hartos de oír, pero son ciertos. Unos lo tenemos más fácil o difícil que otros, pero no son ninguna mentira. Si no me creéis, intentad abrir el siguiente vídeo. Veréis como podéis:

Laura Ginestar

Todos dicen que soy friki pero yo me considero más bien otaku. Me encanta Kingdom Hearts, el gore, el shoujo y Vocaloid. Pienso que la vida sin anime, libros de fantasía o videojuegos sería MUY aburrida. Gracias a que en casa tenía una NES y al anime que se televisaba he podido conocer este mundo en 2D. No tengo preferencias en consolas y, para mí, lo más importante en los juegos no es que tenga unos supergráficos sino una historia que te llegue al corazón.

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