Recomendación: Outlast

La desarrolladora Red Barrels fue fundada por personas responsables del desarrollo de franquicias como Prince of Persia, Army of Two, Splinter Cell, Assassin’s Creed, Thief, Dead Space, Watch Dogs, Uncharted, etc. Sabiendo esto de antemano, cualquiera puede adivinar que Outlast no va a ser «otro juego más».
Por otro lado, quien no lo sepa, habrá buscado en Youtube y con suerte lo habrá comparado con Amnesia: The Dark Descent, y quien lo haya jugado ya estará impaciente por que salga a la venta en breve la expansión de la historia llamada Whistleblower.
¿Pero qué narices es Outlast? ¿Merece la pena? ¿Por fin el género de terror dará miedo en vez de risa floja?
Aprieta tus esfínteres y prepárate para correr, esconderte y morir en una de las mejores casas del terror de todos los tiempos.

Outlast "toc toc"

VUELVE A TEMER LA OSCURIDAD

En la piel de Miles Upshur encarnas a un periodista independiente pero ambicioso de camino a vivir un auténtico infierno. Tras recibir un soplo de un empleado anónimo de la corporación Murkoff, explicándole que detrás de su supuesta investigación benéfica en el psiquiátrico del monte Massive (punto geográfico real del estado de Colorado, E.E.U.U.) están ocurriendo sucesos tan perturbadores que resultan difíciles de creer, Miles se dirige directo a por la gran noticia que elevaría su carrera. Pero una vez allí todo lo que hubiera previsto comienza a torcerse y cada paso que da en busca de la verdad le reduce una a una sus vías de escape.

Actualmente es difícil tomarse en serio la calificación PEGI dado que la gran mayoría de juegos con menos violencia que una película de Piratas del Caribe recibe una calificación para mayores de edad y, sin embargo, juegos con contenido realmente adulto aparecen con la misma calificación e incluso menos detalles referentes a su contenido sexual, lenguaje vulgar, etc. Outlast no sólo es un juego para adultos, sino que además puede llegar a herir la sensibilidad de ciertas personas con ciertas escenas que, más allá del habitual gore, muestran incluso actos de necrofilia.
Outlast carcelesDicho esto, tengo que decir que Red Barrels se ha ganado mi corazón de gamer con este título que fácilmente se sitúa entre mis juegos favoritos de terror y, además, claramente por encima de lo que pueda ofrecerme cualquier entrega de Amnesia Slender. Tengo por costumbre ver películas o jugar juegos de terror de noche para coger algo de sueño, y durante las primeras partidas Outlast me devolvió temporalmente ese miedo a la oscuridad tan característico de la infancia.

Si bien quizás hay un contraste demasiado notable entre sombras y luces en este juego, viene bastante bien dado que también forman parte de la mecánica del juego al introducir elementos de sigilo. Miles, aunque muestre ser un corredor excelente, no tiene nociones ni fuerza suficientes para el combate cuerpo a cuerpo, por lo que sus alternativas para sobrevivir son huir y esconderse entre sombras, recovecos y muebles varios.
Su principal herramienta es su cámara de vídeo, con funciones de zoom y visión nocturna, y mientras la mantengas grabando servirá también para que Miles tome notas de aquello que ve, dando ciertas pistas acerca de su progreso y expresándose cada vez con un humor más y más negro según va perdiendo sensibilidad ante todo lo que le rodea. La batería de esta cámara se agota con rapidez, encontrarás adicionales si buscas bien en lugares concretos y podrás cargar con un máximo de 10, 5 o 2 dependiendo del modo de dificultad que elijas. Eso añadido a la excelente configuración de controles me animó a usar un gamepad en lugar de teclado y ratón, y pude comprobar que, a diferencia de casi cualquier otro juego similar, se maneja como la seda de una forma u otra.
Para mi gusto, la auténtica experiencia Outlast debería ser jugarlo en modo Pesadilla, y por supuesto en una pantalla grande con auriculares o sonido envolvente y a oscuras.

Como punto más «crítico» contra la mecánica de este juego, me resultó cómico pensar que con una cámara con pantalla retroiluminada en la cara los pacientes del psiquiátrico verían una cabeza flotando entre las sombras, pero dependiendo de la enfermedad mental de cada uno supongo que ver ese tipo de fenómenos sería en mayor o menor medida algo habitual.
El siguiente vídeo puede que arroje algo de luz sobre lo que hablo; están todos como cabras.

MIEDO Y ASCO EN LAKE COUNTY, PERO TAMBIÉN COMPASIÓN

Según críticas de ciertos medios de prensa, los personajes a los que te enfrentas en Outlast quedan cortos para un videojuego de terror, llegando a ser incluso lamentables y cómicos después de verles una y otra vez y hacerles zoom indefinidamente en sus aleatoriamente deformes caras. No lo aprueban y lo consideran una forma de lesionar su juego ideal de terror, pero en mi opinión es justamente al contrario.

Outlast pervertLos pacientes del psiquiátrico mantienen, entre otras cosas, que siguen siendo humanos. Son personas que en ciertas ocasiones dejan ver que mantienen algo de humanidad en ellas, que también sufren miedo y confusión y que, además de estar internadas allí por su particular caso de locura, han sido olvidados por sus familiares y puestos a merced de una corporación que ha empeorado su salud mental hasta el borde de la muerte. Su estado es tan desmejorado que casi todos se han automutilado por razones que sólo ellos conocen, y han resultado incontenibles para el personal del centro. Son seres enfermizos e imprevisibles, pero también víctimas de personas que «sólo hacían su trabajo», gente para quienes ellos sencillamente no tienen valor alguno.
Debido a esto, no todos los pacientes violentos que Miles encuentre accederán a asesinarle impulsivamente ni todos los que aparenten ser razonables le dejarán en paz gratuitamente. Alguno te apartará si te acercas demasiado a él, otros quizás te apuñalen en cuanto te acerques lo suficiente como para poder olerte, puede que otros opten por protegerte matando a sus compañeros, y alguno que otro incluso te dará conversación como si fuese tu vecino y amigo, pero no se puede ser optimista. Por conciencia, o por algún tipo de acuerdo repugnante, habrá pacientes que opten por contenerse, pero la enorme mayoría seguirá queriendo coserte a palos, matarte, decapitarte, violarte y un largo etcétera a cargo de la imaginación de cada uno.

Por supuesto, los locos no son lo único ni lo peor que se esconde entre los muros del manicomio. Los desarrolladores de Red Barrels han hecho honor a su admirable trayectoria brindando a Outlast con una trama tan sobresaliente como para competir con aquellos juegos cuyo principal atractivo es la historia que cuentan. En cuanto llegaron los créditos me di cuenta de que acababa de pasarme un juegazo que cargaba con el carácter de un equipo profesional seguro de sí mismo y dispuesto a crear un título que fuese único y además abriese un futuro con expectativas bien altas.

A la espera de WhistleblowerOutlast por sí solo ha mostrado ser un juego que no sólo hace memorable su gran historia y un puñado de sustos, sino todo el trayecto que supone entrar en el manicomio del monte Massive y querer vivir para contarlo.

Outlast exit

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