Nuestra experiencia en Retroweekend Alcoi 2017

Este pasado sábado tuvo lugar en el Centro Cervantes Joven (CCJ), el antiguo colegio, el evento Retroweekend Alcoi 2017. Esto es una pequeña feria retro que nació el año pasado. En él podemos encontrar videojuegos, consolas, charlas, speedruns, máquinas recreativas, ordenadores de los ochenta y un largo etcétera. Aunque no estuvimos todo el tiempo que nos hubiese gustado, porque estábamos muy a gusto, pudimos recopilar suficiente información para traérosla y contaros cómo fue la experiencia.

 

Cartel oficial del evento

Los stands pertenecientes al evento se repartían en tres salas. Si ibas directo al fondo, te encontrabas la mesa de Videojuegos x Alimentos, diferentes consolas para jugar una partida al juego introducido en ella (Donkey Kong Jr. y Mario Kart Super Circuit -versión japonesa-, entre otros) y una mesa de diferentes alturas con carteras, hamabeads y llaveros, todo relacionado con la temática del evento. Debo decir que tenían el precio que merecían.

Dentro de esta sala había un marco de puerta a la derecha nada más entrar. Aquí entrabas a la sala donde predominaba el merchandising y los accesorios sobre las dos mesas grandes de videojuegos de PlayStation 2 y Nintendo DS. Podías comprarte pegatinas, pósters, hama beads, adaptadores para mando de PlayStation 2 a PC o PlayStation 3, cables de salida RCA para Megadrive 2 y Saturn, etcétera. Había incluso dos NES mini a la venta. En la mesa del centro había figuritas y cintas VHS de distintos animes muy conocidos.

Si en lugar de ir recto, girabas a la izquierda, entrabas en la sala más grande de las tres -tampoco era para echar cohetes, pero era suficiente para lo que había- en la que encontrabas un stand dedicado al ordenador Commodore, otro stand con videojuegos de NES, Gameboy (en general), Wii, Megadrive, Game Gear y, el plato pesado (literalmente), Neo-Geo. Todos los que estaban en la mesa estaban con su caja original y metidos en una bolsa de plastico transparente para evitar que se estropee. Tenía altos precios, pero algunos lo valían. Debajo de la mesa tenía los cartuchos de Megadrive, entre otros, en una caja por falta de sitio. También había juegos de mesa de antes, máquinas recreativas -se podía jugar al Bubble Bobble y al Street Fighter II-, otra mesa llena de entregas de Dreamcast, Master System, Gameboy, PlayStation, incluso Spectrum. No podía faltar la presencia de Manhattan Comics Alcoy, que nos trajo su merchandising de The Legend of Zelda, Pokemon, Final Fantasy, Funkopops y mucho más.

Para que no fuera solo compra de videojuegos y accesorios y jugar, tenían programado lo siguiente:

11: 00 – Presentación del libro «Recuerdos de commodore» a cargo de su autor Javier Couñago.

12: 30 – Charla «La publicidad de videojuegos» de la mano de Pablo Avilés.

18: 00Speed Run de Resident Evil 3 con Gaby Santacreu a los mandos.

Lo que se echó en falta fue la venta de consolas, prácticamente no había, y había ciertos títulos que no hubo manera de encontrarlos como, por ejemplo, Altered Beast (Megadrive) y Majora´s Mask (Nintendo 64). Pero me llamó la atención que, a parte de las versiones europeas, también encontrabas versiones americanas y japonesas. Además, había una Neo-Geo a la venta bien escondida detrás de unas cajas.

Se agradeció ver que había niños jugando, probando y viendo a qué jugaban sus padres y disfrutando con ello. Nosotros también disfrutamos como niños viendo qué había en cada stand y fijándonos en cada detalle que habían cuidado para que la experiencia fuera más divertida para todos. Para terminar, además de una anécdota que vimos por la mañana, también os dejo las fotos que hicimos ese día.

Estábamos tranquilamente hablando entre nosotros para ver qué íbamos a ver ahora y qué habíamos comprando cuando, de repente,  se ve a un hombre corriendo hacia una de las televisiones a las que estaba conectado uno de los Commodore. ¡Estaba echando humo! Desgraciadamente, no pude hacer foto al momento para que lo vierais. Enseguida desconectó la televisión y la sacó de allí. Por suerte, se quedó todo en un susto y nada ni nadie salió herido de ello, salvo la pantalla. La anécdota termina con las ventanas abiertas y una agradable brisa veraniega entrando por la ventana.

La experiencia fue muy divertida y yo, desde luego, voy a repetir. A este y otros eventos iremos próximamente. ¿Vosotros también tenéis ganas de vivir la experiencia y conocer sistemas y juegos nuevos o simplemente sentir un poco de nostalgia al verlos? Ahora sí, aquí tenéis las fotos. Disfrutadlas.

Laura Ginestar

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