Juego «malo»: Lost Planet 3

Hoy en juegos «malos», tratamos Lost Planet 3, un juego que parte de una primera parte increíble, para ser de los primeros juegos de la presente generación de consolas, y de una segunda parte que dejo desilusionados a muchos por su claro planteamiento online:

El primer Lost Planet fue un bombazo en su momento, cuando llegó a Xbox 360 poco después del comienzo de esta generación de consolas. Su acción sin fin, sus enormes enemigos, el frío asesino, EDN III, NEVEC, los piratas de las nieves… fue el comienzo de una gran saga, un listón altísimo que ha pasado factura a sus secuelas. Lost Planet 2, un juego hecho por y para el cooperativo, no fue demasiado bien recibido, y lo mismo está pasando con esta tercera entrega.

Es fácil tener miedo cuando descubrimos que los desarrolladores son Spark Unlimited, creadores de «obras» como Turning Point: Fall Of Liberty o Legendary: The Box, pero creedme, el resultado es bueno. Capcom y el creador de la saga, Kenji Oguro, se han asegurado de que el juego mantenga su esencia.

Como el enfoque cooperativo de la segunda entrega no funcionó, la decisión fue la de darle un tono más individual y narrativo. Para empezar, se trata de una precuela que muestra los inicios de la colonización humana en este planeta helado. Somos Jim Peyton, un hombre que decide trabajar para NEVEC ante la promesa de ganancias para dar un futuro a su esposa e hijo. A bordo de nuestro meca (un antecesor de los VS de los primeros juegos) realizaremos trabajos de mantenimiento, aunque no tardaremos en encontrarnos con los enormes Akrid, esos aterradores insectos alienígenas cargados de energía térmica.

Aunque en esta nueva entrega el frío no irá drenando nuestra vida y la E-Term se convierte en moneda para comprar mejoras, los monstruos gigantes, los tiroteos, los postes de energía y muchas más cosas se mantienen. Recorreremos páramos helados que nos transmitirán una conseguida sensación de soledad y abandono, y nos enfrentaremos a todo tipo de enemigos. Un humilde trabajador que se enfrenta en solitario a horribles monstruos, que no deja de recordar a sus seres queridos, un planeta helado… todo ello recuerda enormemente a Dead Space 3, aunque sin el toque survival horror.

La jugabilidad no difiere demasiado de todos los TPS que hemos visto esta generación. Nos cubrimos, avanzamos, disparamos… las diferencias vienen cuando nos encontramos con esos enormes enemigos o cuando nos subimos al robot, que controlamos en primera persona y utilizamos para lucha cuerpo a cuerpo contra algunos de esos enormes alienígenas. Con todo eso, el juego presenta una gran variedad de tareas y misiones que afrontar, algunas de ellas muy emocionantes, como la escalada hacia la torre de radar.

Gráficamente no es brillante, debido principalmente a su ambientación, un planeta helado que limita bastante las posibilidades. Pero, aún así, nos encontraremos algunas vistas hermosas o sobrecogedoras. Por desgracia el diseño de los enemigos parece más plano y menos inspirado que en las entregas anteriores. 

Aunque tenemos misiones secundarias y cierta libertad de movimiento, dentro de las misiones el camino está muy delimitado, por lo que el juego resulta más lineal que las primeras entregas. También resulta más sencillo y asequible, teniendo en cuenta que las dificultades máximas en los anteriores eran una locura.

Pese a esos pequeños fallos, Lost Planet 3 tiene cosas muy positivas. La historia, pese a no ser extremadamente original, nos da momentos muy buenos. Jim es un gran personaje, y alguna escenas de vídeo en las que vemos el amor que siente hacia su esposa, y su dureza y determinación motivadas por ese amor hacen que nos encontremos ante un personaje muy humano e identificable. Y el maravilloso doblaje del juego, de los mejor actuados que he visto, ayuda a esa sensación.

La ambientación es fantástica. Sí, puede que en algún momento nos cansemos de explanadas heladas, cuevas o instalaciones abandonadas, pero EDN III es un escenario muy atractivo, y la sensación de belleza aterradora de algunos de sus paisajes está muy bien conseguida. Además, algunos pasajes del juego utilizan unos efectos de luz y una banda sonora fantásticos que, muy influenciados por la saga Alien, acompañan perfectamente a la acción.

El juego además incluye un modo multijugador que, si bien no es demasiado inspirado y está algo por debajo del que traía el primer juego, nos dará unas cuantas horas de diversión con sus modos de combate en equipo, captura de zonas u horda. 

En definitiva, Lost Planet 3 trata de ofrecernos una buena experiencia narrativa y cinematográfica para un jugador, y lo consigue. Por eso, si os gusta disfrutar de una experiencia inmersiva y/o si disfrutásteis los juegos anteriores, dadle una oportunidad. No os arrepentiréis.

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