Joyas ocultas de la generación que termina (I)

Ahora que quedan unos pocos días para la llegada de Xbox One y PS4, las webs especializadas se lanzan a hacer las listas de rigor sobre los mejores juegos de la generación. Nosotros, que abogamos por buscar la mejor parte de cada videojuego, y creemos que no se debe distinguir entre «juegos buenos» y «juegos malos», si no que siempre habrá alguien que sepa encontrar la parte buena de cada juego y disfrutarla. Ya sabéis, nuestro lema es, «Cada juego tiene su Gamer». Por eso, hemos decidido dar una pequeña vuelta de tuerca a nuestra lista, y dedicarla a esos juegos que, para muchos, pueden haber pasado desapercibidos. Pequeñas joyas que han quedado ocultas, y cuyos destellos de calidad no deberíamos perdernos. 

60 – Alpha Protocol (PS3, Xbox 360, PC | Sega / Obsidian Interactive | 2010).

Obsidian Interactive decidieron emprender un arriesgado camino con su Alpha Protocol. Los RPG normalmente tienen ambientación medieval, de fantasía o de ciencia ficción, pero esta empresa decidió crear uno de tónica realista ambientado en una agencia gubernamental. En él, seremos el agente Mike Thornton, un personaje que nosotros definiremos y moldearemos a nuestro antojo, ya sea mediante habilidades, conversaciones o estilo de juego.

Quizá el aspecto técnico de este híbrido de RPG, shooter en tercera persona y juego de sigilo no sea el mejor, quizá tenga algunos fallos de control, pero si le damos una oportunidad, descubriremos un juego profundo, lleno de opciones, en el que cada partida puede ser muy diferente. Es un proyecto muy ambicioso, con desigual resultado en sus apartados, pero que puede disfrutarse enormemente.

59 – Stuntman Ignition (PS3, Xbox 360 | THQ / Paradigm Entertainment | 2007).

¿Alguna vez habéis soñado con meteros en la piel de un especialista de cine? La saga Stuntman, que comenzó en PS2 y Xbox, nos permitía hacerlo. Esta fue su segunda y última entrega, que nos permitía realizar acrobacias espectaculares en los platós de seis películas ficticias diferentes: una de desastres, una comedia, una militar, una policíaca, una de espías y una de superhéroes. Acción por un tubo.

Al volante de diferentes vehículos debíamos recorrer circuitos cada vez más complejos siguiendo las órdenes del director. Saltos, turbos, choques, maniobras imposibles… todo ello iba sumando puntos, y nos picaba a tratar de superar nuestros propios récords. Un juego adictivo como pocos, lleno de acción inmediata.

58 – Saga Lost In Blue (NDS, Wii | Konami | 2005 – 2008).

Lost In Blue fue la saga sucesora de Survival Kids, y repetía la mecánica de estos juegos, llevándonos esta vez a una serie de islas desiertas en las que debíamos sobrevivir. En el juego debemos aprovechar los recursos naturales de las islas para satisfacer las necesidades de los personajes, utilizando las posibilidades que la pantalla tactil de NDS o el mando de Wii nos ofrecen.

Algo muy interesante de esta saga es la no linealidad de su modo historia. No se nos fuerza a avanzar, si no que la historia progresará según exploremos la isla. Si decidimos pasar tiempo construyendo un refugio, almacenando suministros o similares, podremos hacerlo tranquilamente. Además, ese cierto grado de libertad permite que podamos conseguir una gran variedad de finales y de desarrollos diferentes. Una experiencia única.

57 – Call Of Juarez: Bound In Blood (PC, PS3, Xbox 360 | Ubisoft / Techland | 2009).

Antes de alcanzar la fama con Dead Island, la saga más conocida de Techland era Call Of Juarez. Su segunda entrega nos pone en la piel de los hermanos McCall, quienes, tras luchar en la guerra civil norteamericana, tratan de buscar un legendario tesoro.

Después del impresionante Red Dead Redemption, es difícil encontrar un juego del Salvaje Oeste que esté a la altura, pero la diversión que nos ofrece este Bound In Blood puede suplir sus otras carencias. Los dos protagonistas tienen un carisma enorme, y los tiroteos, que, como es de esperar serán muchos, son satisfactorios a más no poder. 

56 – The Bourne Conspiracy (PS3, Xbox 360 | Sierra / High Moon Studios | 2008).

El caso de The Bourne Conspiracy es extraño. Si bien trató de aprovechar el tirón de las películas protagonizadas por Matt Damon, no cuenta con la licencia de las mismas, si no con la de las novelas de Robert Ludlum en las que se basan los filmes. Y aunque comparte algunas escenas e incluso música de la adaptación al cine, el resultado es muy diferente.

Se trata de un juego de acción y sigilo en tercera persona, que hace hincapié especialmente en un sistema de combate cuerpo a cuerpo bastante sencillo pero muy efectivo, brutal y espectacular. El juego es trepidante, emocionante y, aunque con algunos fallos, notable.

55 – Knight’s Contract (PS3, Xbox 360 | Namco Bandai / Game Republic | 2011).

Viajamos a la Europa medieval en la piel del caballero Heinrich, quien es maldecido con la inmortalidad por Gretchen, la reencarnación de una bruja a la que él mismo eliminó. Lo que en principio parece una venganza obliga a ambos a formar equipo para acabar con una amenaza mucho mayor. 

Knight’s Contract es un hack and slash de la vieja escuela, en el que rebanaremos monstruos en pedacitos en medio de borbotones de sangre y miembros cortados. Intuitivo y divertido, es uno de esos juegos que hacen pasar las horas volando. No cambiará la historia de los videojuegos, pero seguro dejará un muy buen recuerdo al jugador.

54 – Endless Ocean 2 (Wii | Nintendo / Arika | 2010).

Dejémonos por un rato de rebanar, destripar, decapitar y cercenar, y descendamos al fondo del océano en busca de tesoros, animales exóticos, o simplemente un paseo relajante. Eso es Endless Ocean 2, una experiencia tranquilizadora, hermosa, diferente, que mejora en mucho a su predecesor.

53 – Singularity (PC, PS3, Xbox 360 | Activision / Raven Software | 2010).

Inmediatamente comparado con Bioshock por su ambientación «decadente» y pasada, Singularity ofrece una perspectiva bastante original en el saturado mercado de los FPS, permitiéndonos manipular el tiempo para resolver algunos puzzles o acabar con enemigos. Visitaremos una base experimental rusa en el que un experimento ha tenido horribles consecuencias, y viviremos una aventura con un sorprendente final. Puede que los enemigos y el gameplay sean repetitivos, pero la excelente ambientación y originalidad lo compensan.

52 – Red Faction Armageddon (PC, PS3, Xbox 360 | THQ / Volition Inc. | 2011).

La saga Red Faction perdió bastante importancia cuando su principal característica, la destrucción de escenarios, se fue haciendo más común en la industria. Esta saga ambientada en una revolución obrera en Marte fue primero un FPS, luego un sandbox, después un arcade de perspectiva cenital, y finalmente un shooter en tercera persona en esta, su última  entrega.

Algo más lineal que sus predecesores, Armageddon es también más directo y divertido. Recorremos diferentes bases y cavernas del planeta rojo destruyendo enemigos y estructuras a nuestro paso con uno de los arsenales más originales y destructivos de un videojuego. Diversión sin complicaciones.

51 – Blur (PS3, Xbox 360 | Activision / Bizarre Creations | 2010).

Seguro que recordáis el anuncio de TV, que básicamente nos decía que Blur es un «Mario Kart para adultos». No diría tanto, ya que simplemente cambia los karts por coches y los caparazones de tortuga por misiles, pero lo demás se mantiene: divertidas y caóticas carreras en las que importa tanto la conducción como la suerte y la puntería. Risas y piques garantizados.

50 – Prey (PC, Xbox 360 | 2K / Human Head Studios | 2006).

Antes de que Portal hiciese famosos los portales en el mundo de los videojuegos, Prey nos puso en la piel de Tommy, un descendiente de nativos americanos que es abducido junto a su novia, y que debe recorrer una enrevesada nave con diferentes planos de gravedad y llena de portales dimensionales para intentar rescatar a sus seres queridos, mientras descubre su herencia y los poderes de sus antepasados.

Aún a día de hoy, Prey tiene algunos destellos técnicos que impresionan, y la jugabilidad resulta original y diferente debido a los planos gravitatorios de los escenarios. Su ambientación, historia, y un final, incluida la canción de los créditos, que aún me pone los pelos de punta al recordarlo, hace que este sea otro de esos juegos que dejan huella.

49 – The Saboteur (PC, PS3, Xbox 360 | EA / Pandemic Studios | 2009).

En la Francia ocupada por los nazis seremos Sean Davlin, un mecánico irlandés que se une a la resistencia civil, tratando de hacer todo el daño posible a los pérfidos invasores. Una ambientación fantástica, un apartado artístico impresionante, y una libertad y diversión apabullantes convierten a este sandbox en una de las joyas que todos debemos probar.

48 – Zach And Wiki: En Busca Del Tesoro de Barbaros (Wii | Capcom | 2007).

Pese a los innumerables intentos de otras compañías, Nintendo son los reyes en sus propias consolas. Pero eso no quiere decir que no haya algún juegazo de vez en cuando por parte de los third parties. Capcom se sacaron de la manga esta aventura de piratas cargada de puzzles para Wii, un completo y divertido juego que no tiene nada que envidiar a algunos grandes nombres del catálogo de la consola.

47 – No More Heroes (Wii, PS3 | Rising Star / Grasshopper Manufacturing | 2008).

Si bien ya tenía en su haber juegos como Killer 7 o el extraño Flower, Sun And Rain, No More Heroes fue el juego que dio a conocer al mundo a ese genio llamado Suda51. La aventura de Travis Touchdown, si bien con algunas limitaciones, está cargada de humor, carisma, referencias a la cultura pop y esa fuerte personalidad única de la que Goichi Suda dota a sus creaciones. 

46 – 3D Dot Game Heroes (PS3 | Southpeak / Silicon Studio | 2009).

Gran homenaje a los Zelda y Final Fantasy de 8 Bits en este RPG de desarrollo clásico con un curioso aspecto gráfico que imita el tono retro de los ya mencionados. Un viaje nostálgico al pasado que no deberíamos perdernos.

Joyas ocultas de la generación que termina (II).

Joyas ocultas de la generación que termina (III).

Joyas ocultas de la generación que termina (IV).

Jacobo Fernández

Homínido frikazo multidisciplinar que vive en un pequeño pueblo cántabro. Las series, la literatura de terror, el rock y metal y, sobre todo, los videojuegos, ocupan mi tiempo libre. Nintendero indomable y adicto al Gamerscore.
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